jueves, 1 de enero de 2026

Anuario 2025

 

      La paz, ese gran tesoro... que empieza a brotar en algunos lugares donde parecía imposible.  Se tenían ganas Armenia y Azerbaiyán, y han conseguido llegar a un acuerdo. Quizás no estén ninguno de los dos satisfechos al cien por cien, pero es mejor éso que acabar liados a cañonazos de nuevo. Además, aunque los rescoldos entre Tailandia y Camboya siguen calentitos, parece que poco a poco la cosa se tranquiliza. Y qué decir de la zona de Palestina-Israel o Ucrania-Rusia: ojalá no sólo un alto el fuego, sino una paz justa para llegue a esas partes tan castigadas, por el bien de todos los que están sufriendo.

      Pensando en otras utopías que no parecían posibles, sucedió lo increíble: como colectivo hemos sido capaces de aprender de fallos del pasado reciente. Aunque no fuimos capaces de aprender de lo que ocurrió en la misma zona casi ciento treinta años atrás - allá por 1897, esta vez con tan sólo un año de diferencia, sí: el impacto provocado por los daños causados por las nuevas inundaciones fue limitado gracias a la previsión, coordinación y diligencia de todas las administraciones. Esta vez sí se pusieron las pilas para que tener a la población alertada al menor atisbo de inundaciones. Evitar una catástrofe como la Dana del 2024. 

Si este año ha traído algo de sosiego, que el que viene traiga más
Corrales de Rota (Cádiz) - 01 Enero 2025

      Y cuando no es el agua, la pesadilla viene del fuego. Esta vez las llamas se llevaron por delante más de trescientas mil hectáreas. Aunque la cifra sea un disparate, esta vez hay que decir que las consecuencias hubieran sido catastróficas de no haber sido por la ingente - y rauda - movilización de recursos que por toda la geografía que posibilitaron que las zonas calcinadas fueran las mínimas. Es cierto que daños personales y materiales ocurrieron pero visto lo visto, fueron mínimos gracias a la actuación de todos los servicios implicados. Algo de lo que sentirse orgullosos y de lo que a buen seguro se habrán tomado las oportunas enseñanzas para el futuro. 

      En cuanto a otra serie de daños, un atentado colocó un museo de la capital del Reino en el foco informativo durante unos breves días: el Museo Naval y el cuadro "Primer homenaje a Cristóbal Colón", de José Garnelo. Todo para protestar por el día del Descubrimiento de América (si, descubrimiento para los europeos de finales de la Edad Media) y el genocidio que allí se cometió: de todos es ya conocido que el bueno de D. Cristóbal se embarcó a cruzar el Mar Tenebroso para limpiar de indígenas nuevas tierras y asentar colonos, y no en la búsqueda de caras especias. En fin... Afortunadamente, la celeridad del equipo técnico del museo - ojo, presente en día festivo, nuestro Doce de Octubre - en aplicar las primeras curas fue determinante para contener los daños antes de acometer una restauración en profundidad. Al final, las activistas consiguieron el efecto contrario en la opinión pública: la repulsa de estos actos vandálicos y el conocimiento del gran tesoro que es ese museo que alberga Madrid.

      Hay que aceptar el derecho a protestar, pero no de esa forma. Y últimamente nos encontramos protestas por todos lados. La gente de a pie está cansada de sentir que se le tome el pelo continuamente  - sea por temas de salud, de los precios, de la vivienda, de la educación, de la agricultura amenazada, de lo que sea. Los rectores de proporcionar esas atenciones - públicas o privadas - están empezando a notar que, como no se pongan al servicio de los ciudadanos, difícil tendrán el ocupar el sillón durante mucho tiempo. Vamos, lo que se le exige a cualquier persona en la vida. Ojalá todos - incluyéndose uno mismo - seamos capaces de adoptar otra actitud ante la vida y los demás. De esta reflexión surge un reconocimiento: muchas gracias, Stephen Covey, por haber compartido tu visión tan realista como esperanzada de la vida.

      Juntos se consiguen lograr objetivos que, en solitario, serían casi imposibles. Así, con la colaboración del Club Náutico local y miembros de una universidad francesa se ha confirmado que el pecio encontrado hace tiempo a 53 metros de profundidad cercano a la costa roteña corresponde al submarino francés "Le Tonnant", zabordado por su tripulación a finales de 1942. Excelente noticia que viene a confirmar la importancia histórica de estas aguas a lo largo de la historia europea y mundial. Ya aparecerá alguna publicación en esta bitácora sobre este suceso en un futuro no muy lejano. 

      Y, para redondear el año, encima terminamos éste con los pantanos con más agüita que al terminar el anterior, en el que el tema hídrico no se dio nada mal. A ver si se sacan unos eurillos por ahí y se terminan esos embalses que tanta falta hacen para cuando lleguen años más escasos de ese líquido tan preciado. Que abunden, como también lo hagan este año noticias gratificantes. 

 



Nota: Foto tomada con cámara Xiaomi Redmi Note Pro 13; editada con Microsoft Fotos y Windows Paint 

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